728x90 AdSpace

Artículos
lunes, 29 de enero de 2018

martes 30 Enero 2018 : Commentary Orígenes

Refiriéndose a la ofrenda de los primeros frutos de la tierra, dice la Ley: “Todo cuanto los toque quedará consagrado” (Lev 6,11). Cristo inmolado es el único y perfecto sacrificio, del cual eran el símbolo y la prefiguración todos los sacrificios de la antigua Ley. El que toca la carne de este sacrificio  queda inmediatamente santificado: si es impuro, queda purificado; si está herido, su herida se cura. Es así como lo comprendió la mujer que padecía flujos de sangre... Porque comprendió que verdaderamente había allí la carne del Santo de los Santos, se acercó. No se atreva a tocar la carne misma porque no había todavía captado que es lo perfecto; pero tocó la franja del vestido que tocaba a esta carne santísima. Y porque le tocó con fe “una fuerza salió” de la humanidad de Cristo, para purificarla de su impureza y curar su enfermedad... Así pues ¿no crees tú que este texto de la Ley debe entenderse así: Si alguno toca la carne de Jesús con las disposiciones que acabamos de decir, si con toda su fe, toda su obediencia, se acerca a Jesús como al Verbo hecho carne, éste ha tocado la verdadera carne del sacrificio y es santificado?
  • Comentarios Web
  • Comentarios Facebook

0 comentarios:

Publicar un comentario

Su mensaje será revisado antes de publicarse. Contenido ofensivo o agresivo será eliminado. No es un sitio de debate sino de formación religiosa y evangelización.

Articulo Revisado: martes 30 Enero 2018 : Commentary Orígenes Puntaje: 5 Reviesado por: Hermanos Franciscanos