Rueda de prensa del Papa Francisco en el vuelo de regreso de Eslovaquia

, 15 Sep. 21 (ACI Prensa).- El Papa Francisco concedió una rueda de prensa en el vuelo que lo llevó a Roma, luego de culminar el viaje internacional número 34 de su pontificado, que comprendió Budapest (Hungría) y Eslovaquia.

En la rueda de prensa el Papa Francisco respondió preguntas sobre las vacunas contra el COVID-19, las uniones homosexuales y el sacramento del matrimonio, sobre el aborto, la Eucaristía, entre otros temas.

A continuación el texto completo de la conferencia de prensa:

Matteo Bruni: Buenos días, Santidad, gracias por estos días que se han abierto con la adoración eucarística en Budapest y se han cerrado con la celebración, con la oración unida, esta mañana en Šaštin.

Entre los momentos, muchas imágenes, muchas palabras, muchos encuentros. Hemos podido volver a encontrarnos en persona. Bella también la participación de la alegría del pueblo de Dios en estos días. Estos días los recordaremos a través de las preguntas. La primera pregunta proviene de una periodista húngara, Istvan de Magyar Kuric.

Istvan Kusmanyi – Magyar Kuric: Santo Padre, le agradezco su visita a Budapest donde ha citado a nuestro venerable Cardenal Mindszenty que decía: “No me puedo preocupar cuando hay un millón de húngaros que rezan”. ¿Por qué ha decidido, después de 21 años, participar como Papa en el Congreso Eucarístico Internacional? ¿Cómo ve el futuro del cristianismo europeo y qué piensa que podemos hacer, por el futuro del cristianismo, nosotros húngaros?

Papa Francisco: Al principio no se entendía bien: ‘Sólo viene a la ceremonia y a nosotros, húngaros, no nos visita’. Y alguno pensaba mal. Yo he explicado que ya estaba planificada la visita, ya estaba en mente, a Eslovaquia, que estaba planificada de antes, y he prometido a vuestro presidente, con el cual me encontré, esta es la tercera vez que me reúno con él, le prometí vería al próximo año, o al otro, de ir.

Son tantos los valores de los húngaros. Me ha impactado el sentido de ecumenismo que tenéis, con profundidad grande, grande, grande. Eso me ha impactado.

En general, Europa debe, siempre lo sigo, lo repito, asumir los sueños de los padres fundadores de la Unión Europea. La Unión Europea no es una reunión para hacer cosas, hay un espíritu en la base de la Unión Europea con el que soñaron Schuman, Adenauer, De Gasperi, estos grandes. Hay que regresar ahí porque hay un peligro: que sea sólo una oficina de gestión, y eso no va. Debe ir a la mística, buscar las raíces de Europa y llevarlas adelante. Todos los países deben avanzar.

Es verdad que algunos intereses, quizás no europeos, tratan de usar a la Unión Europea para las colonizaciones ideológicas, y esto no va. La Unión Europea debe ser independiente por sí misma y todos los países, al mismo nivel, inspirarse con los sueños de los padres fundadores. Esa es mi idea.

Y vosotros, húngaros…, con vosotros estuve el año pasado en Transilvania, en aquella Misa bellísima en húngaro. Gracias.

Bohumil Petrik – Dennik Standard: La vacunación ha dividido a los cristianos, también en Eslovaquia. Usted dice que vacunarse es un acto de amor. ¿Y cuando uno no se vacuna, cómo se le llama? Porque algunos creyentes se sentían discriminados. Hay varios puntos de vista en las diferentes diócesis sobre este punto. Antes de su visita sólo se podía acceder a los eventos papales si se estaba vacunado, luego se ha cambiado, también podían acceder quienes tuvieran un test, quisiera saber cómo volver a unirnos, cómo reconciliarse sobre este tema.

Papa Francisco: Es un poco extraño, porque la humanidad tiene una historia de amistad con las vacunas. De niños para el sarampión, para otras, para la poliomielitis. Todos los niños nos hemos vacunado y ninguno decía ‘mu’. Luego ha venido esto. Quizás esto ha venido por la virulencia, la incertidumbre, no sólo de la pandemia, sino también por la diversidad de vacunas y también por la fama de algunas vacunas, ‘que son otra cosa’, ‘un poco de agua destilada’. Esto generó miedo en la gente.

Después, otros que dicen que es un peligro porque con la vacuna entra el virus dentro. Muchas discusiones que han creado esta división. También en el colegio cardenalicio hay algunos negacionistas y uno de ellos, pobre, estuvo ingresado con el virus. Ironías de la vida.

Yo no sé explicarlo bien, algunos lo explican por la diversidad de donde provienen las vacunas que no han sido suficientemente experimentadas, y tienen miedo. Se debe aclarar y hablar con serenidad de esto. En el Vaticano estamos todos vacunados, excepto un pequeño grupo que se está estudiando cómo ayudarles.

Daniel Verdú – El País: Buenos días Santidad, ¿cómo está? El domingo en la mañana se reunió con el presidente (de Hungría) Víktor Orban. Quisiéramos saber si hubo algunas divergencias sobre temas en Europa como los migrantes y los nacionalismos. Queremos preguntarle cómo estuvo el encuentro, si hablaron de los migrantes que ahora será un tema muy importante con la crisis de Afganistán y ¿qué piensa de la nueva ley que han promulgado sobre los homosexuales? Lo preguntamos también porque pienso que usted le ha pedido no dejar morir la Hungría cristiana, pero escuchando los discursos de estos días suena a veces que parecen ser estas políticas las que matan los valores cristianos.

Papa Francisco: Fui visitado, porque fue el presidente quien vino a mí. Tuvo este gesto, esta gentileza. Vino, es la tercera vez que lo encuentro, con el primer ministro y el viceministro. Ha hablado el presidente.

El primer tema, y que cubrió la cuarta parte, ha sido la ecología. Realmente me saco el sombrero con los húngaros por la conciencia ecológica que tienen, impresionante. Me ha explicado cómo purifican los ríos, cosas que yo no sabía, y esto fue el tema principal.

Luego yo pregunté sobre la media de edad porque estoy preocupado por el invierno demográfico. En Italia, si no me equivoco, la media de edad creo que es 47 y creo que España está incluso peor, tantos pueblos vacíos o con una decena de ancianos, una preocupación seria. ¿Cómo se resuelve?

Y allí el presidente me ha explicado, siempre el presidente, la ley que tienen para ayudar a las parejas jóvenes a casarse y tener hijos. Es interesante y es una ley que se parece mucho a la francesa pero más desarrollada. Pero los franceses no tienen el drama que tenemos en España, me han explicado esto. Le han agregado alguna cosa técnica ambos, el primer ministro y el viceministro, cómo es esta ley y luego ¿qué otra cosa han hablado? Sobre la inmigración nada, no se ha hablado. Luego hemos vuelto a la ecología. Sí, la familia, en el sentido que yo preguntaba y se ve que hay mucha gente joven, también en Eslovaquia. Me ha sorprendido. Muchos niños, muchas parejas jóvenes. Esto es una promesa.

Ahora el desafío es encontrar puestos de trabajo para que no se vayan fuera después, porque si no hay trabajo irán fuera a buscarlo. Estas son las cosas. Ha hablado el presidente y ambos agregaban cualquier dato preciso. Ha sido un bello clima y ha durado suficiente, creo que 35 o 40 minutos.

Gerard O’ Connell – America: Santo Padre, primero decirle que estamos todos contentos de que la intervención quirúrgica haya producido un resultado espléndido y que usted se ha rejuvenecido.

Papa Francisco: Me lo ha dicho alguien que quería hacerse una intervención, no sé quién era pero lo he escuchado por ahí. No ha sido una cosa estética.

O’Connell: Santo Padre, usted con frecuencia ha dicho que somos todos pecadores y que la Eucaristía no es un premio para los perfectos sino una medicina y un alimento para los débiles. Como usted sabe, en Estados Unidos y luego de la última elección, pero también desde 2004 en adelante, hay entre los obispos una discusión sobre dar la Comunión a políticos que han apoyado leyes a favor del aborto y del derecho de las mujeres a elegir. Y como usted sabe hay obispos que quieren negar la Comunión al presidente y otros altos funcionarios. Otros obispos dicen que son contrarios y hay otros obispos que dicen que no necesitan usar la Eucaristía como arma. Mi pregunta Padre: ¿Usted qué piensa de toda esta realidad y qué aconseja a los obispos? Y una segunda pregunta: ¿Usted, como obispo en todos estos años, ha negado públicamente la Eucaristía a alguno de estos?

Papa Francisco: ¡Yo nunca he negado la Eucaristía a nadie! A nadie. No sé si ha llegado alguno en estas condiciones, pero no nunca, nunca he negado la Eucaristía. Esto desde sacerdote.

Nunca he estado consciente de tener delante de mí una persona como usted describe, esto es cierto.

Simplemente, la única vez que tuve una cosa un poco simpática fue cuando fui a celebrar la Misa a una casa de reposo. Estábamos en el salón y dije los que sí querían recibir la Comunión que alcen la mano y la alzaron todos los viejitos porque todos querían la Comunión. Cuando le di la Comunión a una señora me tomó la mano y me dijo “¡Gracias padre, gracias! Soy judía”. También lo que te di era judío. Es la única cosa extraña pero la señora se comunicó.

La Comunión no es un premio para los perfectos, ¿no? Pensemos en el problema del jansenismo, los perfectos pueden comulgar. La Comunión es un don, un regalo, la presencia de Jesús en su Iglesia y en la comunidad. Esta es la teología, ¿no?

Luego, los que no están en la comunidad no pueden recibir la Comunión como esta señora judía, pero el Señor ha querido premiarla sin yo saberlo, ¿por qué? Porque están fuera de la comunidad, excomulgados se llama, es un término duro que quiere decir que no están en la comunidad porque no pertenecen a ella o porque no están bautizados o se han alejado o alguna de las cosas.

En segundo lugar, el problema del aborto. El aborto es más que un problema. El aborto es un homicidio. El aborto sin medias palabras. Quien hace un aborto, mata. Tomen ustedes cualquier libro de embriología de quienes estudian, de los estudiantes de la facultad de medicina. En la tercera semana luego de la concepción, muchas veces antes de que la mamá se dé cuenta, todos los órganos ya están allí, todos, también el adn. No es una persona, es una vida humana, punto. Esta vida humana debe respetarse. Este principio es así de claro.

A quien no puede entenderlo le hago dos preguntas: ¿Es justo matar una vida humana para resolver un problema? Científicamente es una vida humana. Segunda pregunta: ¿Es justo contratar a un sicario para resolver un problema? Esto lo he dicho públicamente a Jordi Évole cuando hablamos de eso, lo he dicho el otro día a la COPE porque quise repetirlo. Y punto. No se debe andar con cuestiones extrañas. Científicamente es una vida humana, los libros lo enseñan. Yo pregunto: ¿Es justo descartarla para resolver un problema?

Por esto la Iglesia es tan dura en este argumento porque es un poco… Si acepta esto es como si aceptase el homicidio cotidiano. Me decía un jefe de estado que la caída en la edad de la población comenzó con el aborto porque en esos años hubo una ley de aborto muy fuerte que se hicieron, se calcula, seis millones de abortos y esto originó una caída muy grande en la sociedad de ese país.

Ahora, vamos a la persona que no está en la comunidad. No puede recibir la Comunión porque está fuera de la comunidad. Esto no es una pena, ‘pero tú estás fuera’. La Comunión une a la comunidad. Pero el problema no es un problema teológico, esto es sencillo. El problema es pastoral. ¿Cómo nosotros los obispos gestionamos pastoralmente este principio? Si vemos la historia de la Iglesia veremos que, cada vez que los obispos han gestionado, no como pastores, un problema, se alinearon en la vida política, en el problema político. Por no gestionar bien un problema se metieron en la cuestión política.

Pensemos en las noches de San Bartolomé: herejes, sí. La herejía es gravísima, acabemos todo. Es un acto político. Pensemos en Juana de Arco, esta visión, pensemos en la caza de brujas, pensemos en los campos de flores, en Savonarola. Cuando la Iglesia para defender un principio no lo hace pastoralmente se mete en el plano político y esto siempre ha sido así. Basta mirar la historia.

¿Qué cosa debe hacer el pastor? Ser pastor y no ir condenando o no condenando, ser pastor, también del excomulgado, sí. Y debe ser pastor con él, debe ser pastor con el estilo de Dios y el estilo de Dios es cercanía, compasión y ternura, toda la Biblia lo dice.

Cercanía, ya en el Deuteronomio, dice a Israel qué pueblo tiene dioses tan cercanos como tú lo tienes. Compasión, el Señor que tiene compasión por nosotros. Leamos Ezequiel, leamos Oseas, ya desde el inicio. Y ternura: basta mirar el Evangelio y las cosas de Jesús.

Un pastor que no sabe gestionar con el estilo de Dios se resbala y se mete en muchas cosas que no son de pastor. Para mí, no quisiera particularizar a Estados Unidos porque no conozco bien el detalle. Doy el principio.

Usted me puede decir, pero si usted es cercano, tierno y compasivo con una persona, le daría la comunión, esta es una hipótesis. Sí, el pastor sabe qué cosa debe hacer en cada momento, pero como pastor, pero si sale de esta pastoralidad de la Iglesia, inmediatamente se convierte en político. Y esto lo verá en todas las denuncias y condenas no pastorales que  hace la Iglesia. Con este principio creo que un pastor puede moverse bien.

Los principios son de la teología, la pastoral es la teología y el Espíritu Santo que te va conduciendo a hacerlo con el estilo de Dios. Yo osaría decir hasta aquí.

Si usted me dice luego si se puede dar o no se puede dar, es casuística, allí donde claudican los teólogos. ¿Recuerda usted la tempestad que se armó con Amoris laetitia cuando salió ese capítulo de acompañamiento a los esposos separados, divorciados? ‘Herejía, herejía’. Gracias a Dios que estaba allí el Cardenal Schonborn que es un gran teólogo y que ha aclarado las cosas, ¿no?

Pero siempre esta condena, condena. Ya basta con la excomunión, por favor no metamos más excomunión a la gente, son hijos de Dios, están fuera temporalmente pero son hijos de Dios y quieren y necesitan de nuestra cercanía pastoral. El pastor resuelve las cosas como el Espíritu lo dice.

Stefano Maria Paci – Sky Tg 24: Buenas tardes Santo Padre, conociéndole, creo que este mensaje que estoy por darle usted lo considerará una especie de regalo. Sabiendo que yo viajo en el avión con usted, me pidió dárselo, me lo envió ayer por la noche Edith Bruck, la escritora judía deportada a Auschwitz a los 13 años ganadora este año el Premio Strega joven. Y usted, en un hecho inusual, fue a su casa en el centro de Roma para encontrarla. Es un largo mensaje firmado "su hermana Edith" en el cual le agradece por sus varios llamados y gestos en contra el antisemitismo durante este viaje. Las primeras palabras son “amado Papa Francisco, tus palabras sobre el antisemitismo, nunca erradicado, hoy son más actuales que nunca, no solo en los países que está visitando, sino en todo Europa”.

Papa Francisco: Es verdad esto ¿eh? El antisemitismo está de moda, está resurgiendo. Es una cosa fea, fea, fea…

Stefano Maria Paci – Sky Tg 24: Y la pregunta, la pregunta es sobre la familia: usted lo ha abordado con las autoridades húngaras, lo habló en el encuentro con los jóvenes. Desde Estrasburgo ayer llegó la noticia de una resolución del Parlamento Europeo en la que invita a los Estados miembros a reconocer los ‘matrimonios’ homosexuales y sus respectivas relaciones con la paternidad.

Santo Padre ¿cuál es su pensamiento al respecto?

Papa Francisco: He hablado claro sobre esto: el Matrimonio es un Sacramento. El Matrimonio es un Sacramento y la Iglesia no tiene el poder de cambiar los sacramentos, así como el Señor lo ha instituido ¿no?

Estas son leyes que tratan de ayudar a la situación de muchas personas con orientación sexual diferente, y es importante que se ayude a estas personas pero sin imponer cosas que, por su naturaleza, en la Iglesia no van.

Pero si ellos quieren llevar una vida juntos en pareja homosexual, los Estados tienen la posibilidad de apoyarlos civilmente, de darles seguridad sucesoria, sanitaria. Los franceses tienen una ley al respecto no sólo para los homosexuales, sino para todas las personas que deben asociarse.

El matrimonio es el matrimonio, esto no quiere decir condenar a las personas que son así, no por favor, son nuestros hermanos y hermanas, y debemos acompañarlos. Pero, el matrimonio como sacramento es claro, es claro.

Pero que existan leyes civiles que… Por ejemplo, tres viudas que quieren asociarse, en una ley para tener servicio sanitario, para tener la herencia entre ellas, se hacen estas cosas, creo que es el PAC (Pacto civil de solidaridad) francés, esta ley, nada que ver con las parejas homosexuales, que ¿las parejas homosexuales pueden usarla? pueden usarla. Pero el Matrimonio como sacramento es hombre-mujer.

A veces, lo que yo he dicho, crean confusión, todos iguales, hay que respetar a todos, el Señor bueno y salvará a todos, esto no lo digan en voz alta, el Señor quiere la salvación de todos, pero, por favor, no hagan que la Iglesia niegue su verdad.

Muchas personas con orientación homosexual se acercan al Sacramento de la Penitencia, se acercan a pedir consejo a los sacerdotes, la Iglesia les ayuda a ir hacia adelante en su vida, pero el Sacramento del Matrimonio va.

Matteo Bruni: Gracias Santo Padre.

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